BILLETE DE IDA, NUNCA DE VUELTA.

Posted: sábado, 2 de febrero de 2013 by Vicente "BleyCi" in Etiquetas: , , , , , ,
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Inmigración. ¿Quién de vosotros al oír o leer este vocablo no ha trazado las líneas de un perfil de inmigrante determinado en su imaginación? ¿ Cómo? ¿Qué no saben de que hablo? Vale, de acuerdo, formulare una vez más la pregunta: ¿Quien no ha metido en el mismo saco a la inmigración y a África, pateras, negritud, países en “subdesarrollo” de la mitad sur del planeta? Por lo que alcanzo a ver en mi día a día, la inmigración, según el imaginario colectivo y la opinión publica, está estrechamente relacionada con las cuestiones ya citadas anteriormente, y, en cierta medida, no vamos muy mal encaminados al unir, en un todo, partes como inmigración y regiones al sur del ecuador, puesto que las mayores soplos de migración despegan de estas regiones terrestres, pero en los últimos tiempos de nuestra era, la emigración ha aterrizado (para quedarse, por lo menos, hasta que todo esto de la crisis acabe) en España.


Un sujeto inmigrante o un grupo de ellos cuando pisan tierra del país receptor tienen que hacer frente, no sólo a los problemas a los que cualquier ser humano se enfrenta en la monotonía de un día tras otro (encontrar trabajo, hacerse con una casa, proveer de educación de calidad para los más pequeños, etc.) sino que, además, un inmigrante, quiera o no quiera, tiene un obstáculo más adicional que se trata, ni más ni menos, que de la hostilidad palpitante y reinante hacia el que viene de fuera (y mucha más si es pobre) que tienen los de muy dentro, tan dentro que habitan en la garganta más profunda de la caverna. Los susodichos refunfuñan tales injurias como: “España no es el coño de la Bernarda”, “los inmigrantes ilegales sólo vienen a nuestros país a robarnos”, “en qué se ha convertido esto en una ONG”… Y podía seguir así, escribiendo burradas que se suelen rebuznar, durante todo el largo día y larga noche. Aprovechando la tesitura económica y social actual, partidos políticos de dudosa condición democrática y de ideología neo-fascista achacan sin fundamento ninguno la culpa de la falta de trabajo a los inmigrantes que llegan a nuestras costas, o bien, que provienen del este de Europa, sin otro objetivo que orientar hacia sus oscuros y diabólicos  intereses la indignación ciudadana (retirada de la tarjeta sanitaria a inmigrantes “en situación irregular” y todo lo que ello implica; muertes por enfermedades curables, rápida transmisión de enfermedades contagiosas).


Retomando lo dejado pendiente por finalizar en el primer párrafo, decía qué la emigración ha regresado después de unos cuantos años a nuestra península. Fenómeno éste que parece ser obviado por nuestros más ilustres mandatarios (el llamado “espíritu aventurero de los jóvenes”) y por su séquito de cachorros adiestrados y atados a unas cadenas, hambrientos, para salir a cazar inmigrantes “ilegales” cuando se les ordene. Lo dicho, señores, España es un país de emigrantes, aunque le cueste creérselo a más de uno. ¿Dónde quedó ese Imperio español, ya derruido, que llegó a extenderse a través de 20 millones de kilómetros cuadrados? De la potencia mundial entre las potencias de más bajo rango ¿qué ha sido de ella? De aquel pasado glorioso sólo quedan cenizas polvorientas que gravitan sobre nuestro suelo y el de América. El cielo de la España de este siglo se torna lleno vientos huracánales de naturaleza económica con desconocido punto de partido para la mayoría de la población que los sufre, que soplan con furia y tesón, arrastrando a los jóvenes científicos a otros aeropuertos o estaciones fuera de nuestras fronteras.


Para poner el broche final a este artículo, me gustaría mandar un mensaje de apoyo a todas las personas; mujeres, hombres, jóvenes, ancianos, blancos, negros, amarillos, rosas… que, por circunstancias premeditadas de la vida, se ven en la difícil situación de verse obligados a preparar la maleta, despedirse entre lágrimas de los seres queridos, comprar un billete de ida indefinida con destino Alemania y abandonar su tierra, la misma tierra que lo vio nacer y crecer, con el fin de toparse en su camino de piedras con un puesto de trabajo (a veces, en régimen de semi-explotación). A todos ellos, va dedicado este artículo.

Vicente Rodríguez Montalvo.

Twitter: @VicenteKingX

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