CAMINOS BICONDICIONALES.

Posted: jueves, 29 de enero de 2015 by Vicente "BleyCi" in
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Por Sandra Sanchez Fernandez.

Los hechos que se han sucedido a lo largo de estos últimos meses me han colocado, a marchas forzadas, ante el siguiente dilema: ¿Feminismo "burgués o Feminismo "de clase? Dicho dilema, además de resultar un gran problema dentro del ámbito feminista, oscurece la visión de la persona que se remite a él. La cuestión trasciende mucho más allá que cualquier  patología perturbadora y supone una carga cuanto más, costosa, ¡ni el mismísimo Spinoza estaría tranquilo ante dicha osadía! Y es que el esfuerzo político que supone plantarte ante la cuestión, cogerla por los cuernos y desviarla hacia un camino u otro, es bastante pernicioso.
Y... ¡voilà! ¡Risas, risas y más risas! Esto no es sino un pequeño capirotazo al cromo del feminismo. ¡Oh, sí! Sin duda nos hallamos ante otro de los muchos sesgos machistas herederos de la estructura patriarcal.
Podríamos considerar este afán desesperado, con cierto sabor ortodoxo, un intento de hallar alguna que otra contradicción, y que se consume al encender la cerilla del error categórico. Como todo lo que se utiliza con fines objetualizadores y explicativos, queda desprovisto de su mayor esencia, al reducirlo a meras interpretaciones. Se comete el error de aplicar al feminismo la estructura dialéctica, es decir, formar dos supuestos antagónicos –tesis y antítesis- por lo cual éste queda dividido en los ya mencionados anteriormente: feminismo burgués y feminismo de clase. ¡Cuán impertinencia se comete al intentar dividir el feminismo! Pues, ¿no se configura bajo unos objetivos que van más lejos que cualquier interés de clase? Por tanto, agarrarse a alguno de estos supuestos significa dividir la lucha, renunciar a nuestras hermanas, y caer en la más sumisa ranciedad.
Por otro lado, es de gran interés situar el conflicto en su contexto particular y aclarar, por tanto, algunos de los conceptos se derivan del asunto.

Desglosar el problema implica llegar a los enclaves del mismo, por lo tanto, para entender el feminismo hay que visualizarlo dentro de la lucha contra el patriarcado y el sistema que lo sostiene, ¡el capitalismo! He aquí el primer paso, y es que debemos entender que el patriarcado es fruto de un sistema no sólo económico sino también social y cultural, y la lucha contra las instituciones no es suficiente para erradicar el problema. Es más, resulta intrépido aislar la lucha a sólo un campo, el del proletariado. No cabe duda que las mujeres de clase alta tienen más facilidades para solventar un largo entablado de opresiones simplemente con deslizar la tarjeta de crédito, pero esto no las exime de sufrir una violación o de imponerles ciertos cánones heteronormativos. A lo sumo, es importante destacar que son nulas las probabilidades de obtener, por parte de las mujeres, un status reconocido que conlleve la posesión de cualquier medio de producción, de comunicación o de poder. Esto sin contar que la mujer que consiga hacerse con éstos, no sea proclamada como ente femenino vestido de traje y corbata, es decir, que se aplique a su persona las actitudes y valores que conciernen al género masculino.
Para colmo, la cultura devora todo aquello que se puede arrojar sobre ella y es, la normatividad, una de sus manifestaciones más carnívoras. ¡Incluso se han inventado a las gordibuenas! Y no por ello vamos a formar otra hendidura que implique la contradicción “feminismo de clase vs mujeres-burguesas-con posibilidad de estar rellenitas”

Sin embargo, el problema no es tan pavoroso como se nos presenta en primera instancia, pues la tentación de subsumir el género a la clase social, es una mezcla tan corrosiva que enloquece al más cuerdo y corrompe la conciencia del más erudito.

 El feminismo de clase, como nos lo quieren hacer conocer, es un supuesto imposible que se solventa simplemente dándole  un giro a la cuestión ¡pero no un giro copernicano ni mucho menos! El error en la fórmula pronunciada, ha sido subsumir el feminismo dentro de la cuestión de clase, convirtiéndolo en un epígrafe de ésta. Dicho esto, la solución no es sino sacar la cuestión de género fuera de la burbuja proletaria y hacer que ambas trasciendan hasta el punto en el que éstas sean un híbrido, es decir, ambas como condiciones indispensables pero no supraindividuales. Así pues, nos hallamos ante dos objetos iguales dentro de la trinchera de nuestra conciencia, que se complementan como entes individuales hacia una lucha común. Por tanto, la formulación pasa del "feminismo de clase" al "feminismo con conciencia de clase o anticapitalista", entendiendo que los cimientos sobre los que descansa el patriarcado son fruto de la cultura hegemónica, levantada sustancialmente sobre el capitalismo. Si bien queremos la desaparición del patriarcado y por tanto, de la normatividad subyacente a éste, no podemos inferirla sin la total destrucción del capitalismo y de la cultura hegemónica.

Finalmente, el planteamiento del dilema expuesto al principio supone un conflicto con el que hay que lidiar dentro del camino de la deconstrucción personal, esto es, la eliminación de todos los muros levantados en nuestra mente y que nos han hecho aceptar muchas de las opresiones que hasta hoy han sido incognoscibles por nuestra conciencia. A su vez, este hecho nos encamina hacia la colectivización de la lucha feminista, por ende no podemos excluir a ninguna de nuestras hermanas.

Con afecto y cariño a quienes se lo dedico.

Posted: martes, 24 de junio de 2014 by Vicente "BleyCi" in
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En el reloj son ya las 03:15 de la madrugada y un humilde servidor por más que se empeña esmeradamente en buscar la forma exacta, no llega a alcanzar el ansiado sueño que bien correspondería sensatamente llegados a este extremo del día. Podría perfectamente enumerar las distintas causas de este maldito insomnio, pero centraré mi atención solamente en dos, haciendo una selección un tanto selectiva.

Primero, del lado de la casa del vecino llega como un rumor lejano provocado por un ambiente distendido de cordialidad absoluta que envuelve en su manto a una mesa y a un puñado de viejos amigos. Y segundo, poco antes de decidirme a ponerme a los mandos de un teclado para dar expresión a mis sentimientos, la trastienda de mi conciencia ha caído presa de lo que podría llamarse la nostalgia de un pasado, que aunque reciente, lo siento como si estuviera postrado sobre un sillón que se balancea, a esa edad en la que uno considera que ya  ha hecho todo lo posible ese corto espacio de tiempo que es la vida de un hombre y su actividad principal se limita a hojear las hojas de ayer.

Hablar de mi pasado más reciente, el cual salpica a este presente, es hablar de Cuenca, como telón de fondo, igualmente es hablar del primer año transcurrido en la Universidad, como meta formal, y, por supuesto y lo más importante, es no parar de hablar de aquel grupo de personas maravillosas, que empezó siendo grande en un principio, y sigue su trayectoria vital siendo lo más divinamente grandioso que existe sobre la faz. Habrá quienes se levanten de su butaca para protestar, alegando que mi opinión personal no es nada parcial, que si tomamos en consideración todo lo que se ha viso, no es nada tan de color de rosa. Sobre esos pestíferos, ¿qué decir? La falsedad intrínseca a su personalidad será la encargada de llevárselos a la tumba lo bastante pronto por acción de la justicia. 

Dado que creo con toda la sinceridad que cabe en mi corazón que ese grupo grande de personas, ahora en estos tiempos grandioso, son excepciones honorables hechas al común de los mortales, no daré el paso en falso de hace aparecer una crítica del tipo que sea, básicamente porque yo –qué poco me agrada utilizar dicho artículo pronominal- soy del género de quienes las cosas malas que pueden producir malentendidos, las dice a la cara y con la mirada clavada en los ojos del otro.
Por otro lado, pronunciar nombres dando información directa solo contribuiría a provocar que alguien se quedase fuera y pudiese sentirse ofendido y así de esta manera se crearía una escala piramidal, y aquí nuestro amigo Vicente está muy lejos de cumplir con este cometido.  Mejor hablaré a medio camino entre la abstracción y la realidad constatada sobre el terreno.

Todavía recuerdo  vuestras caras en el trágico día de nuestra despedida y posterior marcha. Yo intentaba dibujar una sonrisa lo que conllevaba un hacer un trabaja agotador, pues la pena me invadía. Quién lo haya vivido, sabrá muy bien que las despedidas son de un amargo sabor,  y sobre todo más ahora que la dama Chavela Vargas nos dijo adiós no hace mucho tiempo.  Debo reconocer que sentí correr por mis venas la pena sí, pero no tanto, puesto que los golpes duelen menos cuando se les espera.  Esto es, tenía la certeza, mal que me pesara, de que un distanciamiento temporal aguardaba paciente a que llegase su momento. Distanciamiento que debe ser utilizado siempre en nuestro beneficio común, el de todos, a través de la vía de los buenos ratos con seres queridos a los que algunos, obsérvese una en especial, no abrazaban ni daban dulces caricias desde largo tiempo atrás; a través también del aprendizaje con nuevos libros de leer para nutrir lenta y pausadamente nuestra mente de conocimientos útiles.

Ahora siento decir que me flaquean las fuerzas a tenor del cansancio de estas horas, y la luz que me iluminó al plasmar la primera palabra va perdiendo su brillo cada vez más conforme avanzan los minutos y segundos. Siendo que es el momento perfecto para meterme al sobre y dormir plácidamente. Mañana supongo que leeréis este breve escrito y hoy deseo con cierto fervor que os acerque a mí fuero interno y a la idea inequívoca que tengo acerca de ustedes, compañeros de viaje.


“Partimos a disiparnos.”

TENÍA YO GANAS DE DECIR ALGO SEMEJANTE...

Posted: domingo, 20 de abril de 2014 by Vicente "BleyCi" in
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A veces, sin pretenderlo sin una intención plenamente deliberada con anterioridad al tiempo, cuando la mente es absorbida por completo por el subconsciente, por la parte trasera del cerebro; o, por contra, cuando vamos con la idea fija entre las cejas y con la mente, al tiempo, bajo el escrito control del lado consciente… decía: existen momentos en la vida de las personas en que nos hacemos con el papel de opresor, aun cuando pueda parecer una idiotez mayúscula esto que quiere mi boca expresar y nos obstinemos empeñados en negarlo pese a que lo evidente nos diga lo contrario :

Las flores atrapadas sin escapatoria, sin poder salir dentro del cerco que rodea por sus lados una maceta; el pequeño pajarito cantor que bate sus alas al vuelo con fuerza y energía creyéndose libre encerrado en el interior de una jaula; el perro que vive atado a una correa y que ladra con saña enseñando los dientes al cruzar delante de otro perro de su misma y exacta condición, pero si bien esto no lo es todo, también, para más espanto del alma, ablanda el corazón y dibuja en su rostro una sonrisa de esclavo cuando el amo, su amo, le arroja los restos que sobran de la comida; el agua comprimida en el seno de una botella; el fuego huérfano mascando el extremo de una cerilla; el oxígeno, vital para la vida en la Tierra, humillado, vituperado y relegado a un segundo término ante la apropiación indebida del espacio-tiempo, todo obra del humo del maldito tabaco, de los vehículos, de las desahogadas chimeneas de las fábricas…; y, por último, la felicidad, vilmente asesinada, tirando su significado original, el único real y verdadero, al vacío más absoluto, a cambio de recibir un placentero espejismo que adopta la forma de un exótico e idílico oasis de delirios alcohólicos y ferozmente consumistas. 

ASÍ ACTÚAN QUIENES BLINDAN CON PROTECCIÓN A LOS MALHECHORES

Posted: sábado, 22 de marzo de 2014 by Vicente "BleyCi" in
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Enlace youtube: http://www.youtube.com/watch?v=s66Mbfv8ZxY

Ahora más que nunca: ¡NO PASARÁN!

Queimada.

Posted: martes, 13 de agosto de 2013 by Vicente "BleyCi" in
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- "Si me dejan vivo quiere decir que les conviene que yo viva y si a ellos les conviene que viva quiere decir que a mi me conviene morir"
- "¿Por qué?".
- "Porque cuando el cazador no mata al halcón es para utilizarlo como reclamo o hacerlo cazar en su lugar, entonces lo tiene vivo, pero enjaulado."
- "Cuando pase un poco de tiempo, quizá te dejen libre."
- "No es posible, muchacho. Mientras haya quien te de la libertad, éso no es dar libertad. La verdadera libertad nadie puede dártela, tienes que tomártela tú, tú sólo ¿comprendes?. Pronto comprenderás porque tu ya has empezado a pensar."